Hoy en día, se considera a la Escuela como un elemento social y público, sin tener en cuenta que al igual que muchos otros sectores, pertenece a un sector de la industria. Y por tanto, aunque con menos recursos, innovar supone mejorar continuamente los productos con respecto a sus versiones anteriores. En este proceso gradual, a veces surge una innovación radical que rompe con el paradigma anterior. Se trata de una innovación disruptiva, algo que obliga a la industria a cambiar sus esquemas y a adaptarse para no morir.

Es el ejemplo del paso de las cámaras analógicas a las digitales o del cd al mp3. Este proceso que ha observado detenidamente Curtis Johnson, se está produciendo en la educación ya que según él, está viviendo un proceso de innovación disruptiva que, con apoyo de las plataformas digitales, revolucionará la manera de aprender en las aulas.

Fuente: Redes para la ciencia
Imagen: Elliot Jordan

Dejar respuesta

Escribe tu comentario
Tu nombre