Este artículo nace de la reflexión de un grupo de mentes inquietas entorno al término con el que se define o identifica cada profesional del aprendizaje. Por ello, quiero agradecer a Mercedes, Izaskun, Cristina, Ana, Paloma, Maria Jesús, Mavi, Carmen, Claudia, Ares, Alicia, María, Almudena, Antonio, Ana María, Arancha, maite, Sergio y Sira su colaboración, porque sin sus palabras, el debate no habría existido.

En educación hablamos de maestros, de profesores, de educadores… utilizamos muchos términos para referirnos al profesional que está en el aula. Si buscamos en el diccionario de la Real Academia de la Lengua los dos términos más utilizados:

  • Profesor, ra (Del latín professor, -ōris): persona que ejerce o enseña una ciencia o arte.
  • Maestro, tra (Del latín magister, -tri): dicho de una persona o de una obra de mérito relevante entre las de su clase; persona que enseña ciencia, arte u oficio, o tiene título para hacerlo; persona que es práctica en una materia y la maneja con desenvoltura.

Parece sencillo definirse, pero cuando preguntamos dentro del gremio, se crean nuevas diferencias:

Yo soy maestro o maestra

  • Porque me parece más íntimo, menos lejano y frío que profesora
  • Yo creo que es lo que cada uno se siente, en mi caso, maestro porque en el contexto en que vivimos los maestros somos de infantil y primaria ya que recibimos formación para educar. Mientras que los profesores de secundaria y bachillerato, lo son por haber hecho el CAP, que no se puede considerar formación en educación. Hasta ahora, esta ha sido mi concepción… a ver que me decís…
  • Siempre me ha gustado más la palabra «maestro», incluso para los de Secundaria, creo que es más cercana y no le veo connotaciones relacionadas con enseñar, para mi un maestro no ha de enseñar, sólo facilitar las herramientas para que los niños aprendan.
  • Los profesores se tienen a lo largo de toda tu vida, en cualquier nivel educativo, te enseñan pero no te marcan. De los maestros se aprende algo más que la lección de matemáticas, se aprenden lecciones de vida. Hoy eres como eres gracias a esos grandes maestros que te acompañaron. Yo elegí ser Maestra y rodearme de los mejores Maestros que aún me siguen enseñando.

Yo soy educador o educadora

  • El profe está más ligado a la enseñanza académica y a la secundaria y como a María Jesús me gusta más educador que aunque signifique lo mismo que maestro está, de hecho, menos ligada a la enseñanza
  • Yo me quedo también con educador. Aunque más que la etiqueta, el movimiento se demuestra andando. Habrá maestros poco educadores y profesores que lo desbordan.

Yo soy

  • profesional del aprendizaje
  • especialista en la educación
  • para mis alumnos, simplemente soy Almu

 

Yo soy acompañante

  • A mi me gusta «acompañante», la Educación es un acompañar al niño en su desarrollo, en su aprendizaje…aunque debo decir que la palabra Maestro suena tan bien…

Yo soy docente

  • Yo que soy profesora de Secundaria, o eso al menos lo dice un papelito muy mono que tengo en papel timbrado, os digo..um, me gusta más docente, del latín,el que enseña..como me gusta discente para hablar de los alumnos

acompañante

Después de leer estas reflexiones, volvamos al diccionario:

  • Docente (Del lat. docens, -entis, part. act. de docēre, enseñar). Que enseña; perteneciente o relativo a la enseñanza.
  • Acompañante (Del ant. part. act. de acompañar). Que acompaña
  • Profesional. Persona que ejerce su profesión con relevante capacidad y aplicación.
  • Especialista. Que cultiva o practica una rama determinada de un arte o una ciencia
  • Educador, ra (Del lat. educātor, -ōris). Que educa

Como el que te conoce tan bien como el Como comenta una de las compañeras, no hay que valorar quién es mejor educador si el maestro o el profesor de secundaria. Hay buenos y malos maestros, buenos y malos profesores. Sea como fuere, somos docentes,acompañantes, educadores..y seguro que la inmensa mayoría disfruta de tan noble profesión.

Es decir, que en el aula nos catalogamos bajo distintos términos, pero por dentro tenemos un ingrediente común: VALOR; porque para asomarse cada día al aula ante un público tan exigente que te exprime para que le muestres hasta dónde eres capaz de llegar, se necesita esa pasta de la que estamos hechos los…

Por cierto, tú ¿para qué educas?

Imágenes: Medimanage | Sira
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Profesional del aprendizaje en la infancia. Aprendiendo cómo aprenden los niños. Diplomado en Educación Infantil e Inglés; Grado en Magisterio Infantil y Primaria; Máster en Pedagogía Sistémica CUDEC. Trabaja como tutor en 2º Ciclo de Educación Infantil en el Colegio Cristo de la Guía (Madrid, España).

7 Comentarios

  1. Yo educo porq es mi vida,mi pasión,enriquece mi alma,soy de educación especial y me lleno de orgullo al ver los logros de mis peques por muy pequeños q sean,me gusta ver los cambios a corto o largo plazo..me gusta escuchar sus sonrisas y limpiar sus lágrimas,es resumen soy muy afortunada de tenerlos y de tener personas profesionales como tú q escriban y compartan tanto material maravilloso,un abrazo desde Murcia

  2. Educo porque creo que nací para estar rodeada de esos enanos tan maravillosos, ya no podría vivir sin esa sensación de plenitud y energía que desborda un aula de infantil, sin las miradas cómplices, sin las sonrisas traviesas…educo porque quiero prender, porque quiero ser…

    Enhorabuena por este tremendo trabajo que compartís. Gracias

  3. Educo porque es mi labor, para ello me formé y tengo la maravillosa fortuna de dedicarme día día a ello y así ganarme la vida. Educo porque siento, aprendo, crezco y veo sentir, aprender y crecer. Los niños me dan vida hasta agotar mis energías. No hay día que no ría, que no cante, que no juegue, que no reciba un beso… Hoy me centro en la luces, esta entrada lo merece, dejo para otra ocasión las sombras. Un abrazo y gracias por el aire que este blog aporta.

  4. No participé en el debate, pero ahora no puedo sustraerme a contestar a tu pregunta.
    Yo educo, si lo hago…, para seguir viviendo.
    Mirando hacia atrás puedo reconocerme como una maestra no vocacional ( me interesaba más la medicina). Llegué a esto por casualidad y porque los demás decían de mi que se me daban bien los niños.
    Al cabo de los muchos años que distan entre mis inicios y este momento, me he sentido educadora, maestra, docente, acompañante, profesora,provocadora; discente de mis niños, profesional especialista, actriz, deportista, juez, abogada, malabarista, domadora de fieras, escritora, cuentista pintora de brocha gorda y fino pincel, albañila, carpintera… !médica al fin!.
    ¿ En qué otro trabajo me lo hubiera podido permitir sin necesidad de presentar las titulaciones?
    Lo dicho, educo para seguir viviendo.

  5. Educo para SER, por más que lo pienso no sabría quien ser si no me dedicará a acompañar y disfrutar cada día con los descubrimientos de mis enanos y enanas. Nunca viví la educación como mi trabajo, es una parte de mí.

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