En este artículo se transcribe la ponencia llevada a cabo por Ángeles Ruiz de Velasco durante el IV Congreso Educativo de AMEIGI «Acompañar a los niños y las niñas desde una mirada respetuosa» celebrado en Fuenlabrada (Madrid) los días 9 y 10 de marzo de 2012

Ángeles Ruiz de Velasco

Doctora en Pedagogía (UNED), psicomotricista (CEFOPP) y profesora titular de educación infantil en el Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle (Universidad Autónoma de Madrid).

Ha dirigido y/o coordinado acciones formativas y ha conducido o formado parte de la secretaría de diversos cursos, seminarios, congresos. Ha realizado diversas ponencias, talleres y comunicaciones y ha impartido cursos de formación.

angeles ruiz de velascoEs miembro del Consejo Editorial de la revista Indivisa, miembro del Consejo Asesor de la revista Aula de Infantil y miembro del Comité Científico de la revista Pulso. Ha publicado capítulos de libros, artículos en diversas revistas de investigación y en revistas de educación y libros:

  • Ecología humana: espacios, relaciones y sentidos [2009]
  • El juego simbólico [2010] junto con Javier Abad

El significado de las acciones corporales

Para dar al movimiento el valor que le corresponde, hay que comenzar por conocer y reconocer su sentido y los diferentes significados que tienen las acciones corporales. De este modo sabremos lo improtante que es permitir y favorecer el movimiento libre de cada niño. Tenemos dos objetivos:

  • dar al movimiento el valor que le corresponde
  • conocer y reconocer el sentido y los diferentes significados que tienen las acciones corporales.

El movimiento está en el origen de la vida. Es la forma que tiene el ser humano de expresarse, relacionarse, colocer, etec. el mundo que le rodea. La acción comienza en la simple presencia en el mundo.

Permitir el movimiento libre no solo por el acto físico, sino por el esfuerzo que tienen que hacer en sus grandes movimientos. Cultura del esfuerzo.

Las acciones corporales se producen en un contexto relacional formado por:

  • uno mismo
  • los referentes afectivos
  • los espacios y el tiempo
  • los objetos

De la calidad de este contexto depende no solo tner un adecuado desarrollo motor, sino también afectivo y cognitivo, porque el ser humano forma una unidad indisoluble.

libertad para crecerEl niño tiene que poder ser activo en la adquisición de todas las acciones corporales, sin que se le impongan ni el movimiento ni la pasividad.

Los primeros «limitadores» están relacionados con esa imposición del movimiento y de la pasividad: cojines, taca taca, hamacas, móviles, coches, etc. imìden la autonomía y la libre iniciativa.

Las consecuencias de las «imposiciones» se observan en los niños cuando tienen:

  • poca iniciativa
  • falta de autonomía
  • falta de seguridad en sí mismos
  • falta de autoestima (por la exigencia de conseguir logros para los que aún no está preparado)

Estas limitaciones emocionales repercuten en cualquier tipo de aprendizaje, porque, como diría Vicenç Arnaiz, para aprender, para poder tener «tensión cognitiva» hay que tener «calma afectiva».

Y hay que tener muy claro que pasar de estar tumbado a sentarse y de la postura horizontal a la vertical, es uan de las tareas mñás importantes del niño que le servirá para toda su vida.

Qué necesita el niño para moverse en libertad:

  • un suelo sólido y cálido
  • un espacio amplio y protegido
  • ropa cómoda
  • objetos que le motiven y le ayuden a explorar
  • el tiempo necesario para ir madurando y perfeccionando sus movimientos
  • un adulto que esté presente, que no se anticipe a sus movimientos, que acepte lo que hay, que no compare, que ponga palabras a las acciones del niño, que permita la autonomía con respeto, paciencia y confianza en el proceso.

Las acciones, además, no son actos motores libres. Permitirlos libremente creando condiciones favorables es ya un paso muy importante, pero podemos dar un paso más en nuestra tarea educativa, que es reconocerlas y darles el sentido que tienen, porque las acciones expresan significados universales.

La unidad corporal se forma en los seis primeros meses en la relación con la madre y la calidad de la relación que constituye la unidad permitirá la progresiva separación.

La vivencia de la dualidad entre la unión/unidad y la separación que tiene un origen físico y afectivo será una pieza clave en la elaboración de la función simbólica (evocación de la ausencia) pasando así a ser una función mental, punto de partida para la construcción del pensamiento y para la elaboración del conocimiento.

separacion
Las vivencias que se tienen durante los tres primeros años quedan impresas de manera más profunda e inconsciente. Por eso apenas hay recuerdos de esa etapa. Es importante hablar de esa construcción inconsciente a través de las acciones y vivencias. Nuestra «historia profunda». Es lo que llamamos imaginario.

La experiencia estética se apoya en procesos primarios del ser humano, lo que hace suponer que tiene su origen a edades muy tempranas, desarrollándose conjuntamente con la capacidad de establecer relaciones y metáforas así como trascender desde lo inconsciente a los consciente. G. Bateson

El imaginario

El imaginario inconsciente se construye a través de las acciones. Sobre todo, durante el primer año de vida todo es acción: las acciones que el propio niño hace y las que se producen en relación con los adultos.

El movimiento está lleno de significados. Los niños significan el mundo a través del movimiento, pero ellos no son plenamente conscientes de ello. Hacerles caer en la cuenta de esto es competencia de los educadores.

Qué se necesita para que aparezcan los juegos significativos, que debemos propiciar y reconocer:

  • un espacio amplio, flexible e «intencionalmente» configurado
  • objetos y materiales de juego que le ayuden a simbolizar
  • el tiempo necesario para poder desarrollar el juego
  • un adulto que le permita, que esté presente, que no se anticipe, que acepte lo que hay, que ponga palabras a las acciones del niño, que permita la autonomía con respeto, paciencia, amor y confianza en su proceso. Que reconozca las acciones o la no acción y las de sentido.

tipos de juegos

Fuente imagen PlayscapesTallerPedagogicoI | AngelesRuizdeVelasco | PlanoCreativo |

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Profesional del aprendizaje en la infancia. Aprendiendo cómo aprenden los niños. Diplomado en Educación Infantil e Inglés; Grado en Magisterio Infantil y Primaria; Máster en Pedagogía Sistémica CUDEC. Trabaja como tutor en 2º Ciclo de Educación Infantil en el Colegio Cristo de la Guía (Madrid, España).

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