Formas de cultivo del Huerto Escolar Ecológico

En esta serie de artículos sobre el Huerto Escolar Ecológico, ya hemos visto una introducción, sus objetivos y cómo ponerlo en marcha. Así que una vez que hemos decidido que vamos a montar un huerto en la escuela, tenemos que decidir qué forma de cultivo elegimos:
– Huerto en surcos o caballón
–  Era
–  Bancales elevados
–  Paradas en crestall
–  Terraza comestible.

A la hora de delimitar y estructurar el huerto, debemos pensar en el tipo de cultivo que vamos a emplear. Los tipos de cultivos más comunes son el caballón, la era y los bancales elevados.

El caballón o surco

Es el tipo de cultivo más conocido. Consiste en dejar varias lomas levantadas, y entre medio surcos que dejarán paso al agua, y por donde podremos pisar para recoger la cosecha o realizar cualquier tarea de mantenimiento. Sin embargo, el caballón ha entrado en desuso con la aparición del riego por goteo, pues su objetivo era conducir el agua por los surcos mientras las plantas se encuentran en alto a salvo de pudriciones.

La era

Consiste en realizar un laboreo del terreno, pero dejando la superficie totalmente lisa. Este sistema acepta el riego por goteo o microaspersión.

Sistema del bancal elevado

Es el más interesante para huertos urbanos, familiares o escolares, donde el terreno es muy limitado, conseguimos más espacio para cultivo, si lo comparamos con el caballón. Además la mayor parte de los cultivos se adaptan al bancal, por lo que en huertos urbanos recomiendo preparar el suelo de esta forma.
Como realizar un bancal:

  1. Se cava lo más profundo posible (pero sin invertir las capas del suelo) todo el terreno de lo que será el huerto.
  2. Con cordel y estacas delimitamos los bancales, no deberán sobrepasar los 120cm y dejarán 50cm entre ellos como pasillos. Si fueran a salir muy largos es conveniente dividirlos dejando entre ambas filas más espacio para pasar cómodamente con una carretilla. Este dato es importante para evitar incomodidades del trabajo a pie de planta, es fundamental que la anchura del mismo, no exceda de los 1,20 m.
  3. Recogemos la tierra que conforman los pasillos y la añadimos a los bancales. Esto hará que se eleven.
  4. Se rastrilla la superficie del bancal para eliminar terrones y piedras. Esto a su vez nivelará el bancal dándole forma.
  5. Se añaden de 2 a 4 cm de compost en la superficie y se instala el riego por goteo o exudación.
    Delimitamos el bancal con tablas o piedras, en forma de rectángulo, conseguiremos disminuir el trabajo de laboreo anual, ya que no pisaremos dentro de la parcela y lo tendremos protegido de la erosión. Se pueden utilizar maderas (se pudren con el tiempo..), rasillas o piedras para realizar jardineras, delimitar determinadas zonas y decorar el espacio.
  6. Conformado el bancal sólo queda plantar o sembrar. Es interesante acolchar con paja cuando llegue el verano para conservar la humedad y evitar la proliferación de malas hierbas.
    Según las dimensiones del huerto delimitaremos el número de bancales y su longitud. No olvidemos acotar con estacas y una cuerda o similar, dejando siempre pasillos centrales entre cada bancal.

Las Parades en Crestall

Es un método de cultivo nacido en Mallorca gracias a Gaspar Caballero de Segovia. Se basa principalmente en bancales rectangulares de 1,5 metros de ancho (para llegar fácilmente por los dos lados a todo el bancal) con un “Crestall”, es decir, un cobertura de compost que se pone como acolchado. Reglas de las Parades son; no pisar nunca el bancal, sembrar mucho más densamente de lo normal, riego exudante (con lo que conseguimos ahorro de agua y el espacio justo para cada planta) y la rotación de los cultivos. Es un buen sistema de cultivo, aunque lleva más cuidado y trabajo que los bancales elevados.

El balcón comestible

Es una posibilidad muy interesante para aquellos que, queriendo producir alguna hortaliza para consumo propio, no disponen de un terreno donde hacerlo. En balcón o terraza se pueden aplicar todas las normas que sirven para el huerto, sin embargo hay una serie de matices y peculiaridades que hay que tener en cuenta:

  1. Sustrato limitado: fertilidad, agua y volumen
  2. Reducción de horas de luz
  3. Dificultad en la polinización
  4. Contraste de temperaturas: viento, calor y heladas pueden producir más daños que en un huerto habitual.
  5. Falta de espacio
  6. Peso máximo que soporta la terraza o el balcón. ¡¡¡Hay que tener cuidado con grandes macetones!!!!. Es importante calcular el peso si vamos a poner numerosas macetas grandes (40-60 litros) sin olvidarnos de que la tierra saturada de agua pesa mucho más.

Todas ellas tienen ventajas y desventajas; su elección dependerá del espacio, medios y tiempo que podamos dedicarles al huerto.

Te recomendamos este libro para ampliar información:

Algunas de las imágenes son de sensacionesgastronomicas.blogspot.com.es

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