Pikler1Hoy quiero compartir un artículo maravilloso escrito por Sarita Gálvez Donoso en su blog Moverse en libertad, “Mi hijo tiene un año y todavía no camina (o cuando no sigues a Norma)”,  que nos habla sobre las carreras que nuestros pequeñ@s comienzan desde sus primeros días de vida para cumplir con las normas establecidas, sobre la práctica de Moverse en Libertad respetando los ritmos naturales de desarrollo de los niños y niñas y que pone palabras a la esencia de mi trabajo como Psicomotricista Aucouturier, invitándonos a unas reflexiones profundas e interesantes.

En él, Sarita Gálvez Donoso, kinesióloga y psicomotricista, reflexiona sobre la necesidad que tenemos los adultos de acelerar el proceso madurativo de los niños y niñas, olvidándonos de respetar su propio ritmo y centrándonos única y exclusivamente, seguro que en muchos casos inconscientemente, en seguir la norma establecida por la sociedad, que nos iguala a todos/as en aquellos parámetros que pasan de ser una guía a convertirse en un credo que debemos cumplir a ciegas.

Pikler2“Probablemente muchos humanos sigan corriendo esa carrera el resto de sus vidas”. Inmediatamente al leer esta frase vinieron a mi mente las carreras en las vidas de muchos a mi alrededor, las mías propias, esa necesidad de conseguir llegar a algún sitio, en el momento adecuado. Y no puedo evitar el preguntarme: ¿Adecuado para quién? ¿Adecuado según quién?

 “Norma (refiriéndose a la norma que todos seguimos) se manifiesta como una
competidora muy respetada por los padres”…”Todos ansían demostrar que pueden
ganarle”. Quizás las personas cuya labor es acompañar a las familias en procesos
educativos, terapéuticos etc. debamos reflexionar sobre esto, ya que todavía es muy común escuchar comparaciones, expresiones, etiquetas (cada vez más en auge aunque se intente lo contrario) que no respetan en absoluto la individualidad, la capacidad, ni la originalidad del individuo, punto clave en la educación o en cualquier proceso de acompañamiento a las personas y que la mayoría de las veces solo logran generar una angustia injustificada a las familias ya que ellos creen en nuestro criterio y confían en nosotros/as.

Pikler3Hay ya muchas familias que luchan día a día por deshacerse de esa “norma” pero a su vez, la presión social, parece que siempre genera una duda, por muy pequeña que sea en nuestra cabeza: “¿estaré haciendo bien?”. Es por esto que en este punto es muy importante para las familias buscar apoyos en otras familias que escuchen y comprendan sus inquietudes y sus miedos, confiar en sí mismos para no ser devorados por las estadísticas, por los cuadrantes o los hitos del desarrollo…sentirse arropados y pensar que su hijo/a es mucho más importante que lo que los demás puedan pensar u opinar y en que ese hijo/a tiene todo el derecho a crecer a su ritmo, siendo respetado como persona, con sus propias necesidades y capacidades.

“Libertad para construir y ser el motor de su propio desarrollo, libertad para mostrar su individualidad y presencia, su originalidad”.

¿Por qué nos asusta tantísimo la libertad a la vez que gritamos cada día para conseguirla? ¿Por qué tenemos tanta prisa en que nuestros niños y niñas crezcan tan rápido? ¿Por qué esa falta de respeto hacia la particularidad de cada uno/a? ¿Por qué ese empeño  en homogeneizar algo que no es homogeneizable? Seguro que estas preguntas darían lugar a un amplio debate. Ahí quedan.

Os invito a que leáis el articulo “Mi hijo tiene un año y todavía no camina (o cuando no sigues a Norma)”, de Sarita Gálvez Donoso, en su blog: Moverse en Libertad

 

Cynthia Gómez Quiles
Psicomotricista especialista en Psicomotricidad Aucouturier, Educadora Social, Educadora de Masaje Infantil. Fundadora y Directora del Centro Espacio Vivo, en Elche (Alicante), donde llevo a cabo sesiones de Ayuda Psicomotriz Terapéutica, así como Formación a Profesionales y diversas actividades dirigidas al ámbito familiar (Masaje Infantil, Espacios Familiares, Talleres para Madres/Padres...).

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