«La educación requiere desaprender»

Un poco sobre él

Natural de Almogía (Málaga). Maestro de Educación Infantil y Licenciado en Pedagogía. Trabaja en el colegio «El Romeral» de Vélez-­Málaga y colabora en cursos de formación en los Centros de Profesores de la provincia. Ha publicado numerosos artículos de educación y es autor del libro «Atando sentimientos con palabras«.

 

Nuestro primer encuentro

Cuando comencé el proyecto «En cinco líneas» me topé un texto muy enriquecedor para mí, donde decía que La función de la escuela consiste en dar llaves a los niños para que abran, por sí solos, las puertas de la vida. A partir de aquí, me sumergí en los pensamientos y sentimientos sobre educación que Cristóbal publica en su blog Pensando en la infancia.

 

Respondiendo con sus palabras

ALAYA ¿Cómo y por qué empezaste en el mundo de la educación?

CRISTÓBAL No estaba en mis primeros deseos dedicarme a la educación sino que el destino se fue desvelando por circunstancias diversas. Desde que estudiaba bachiller me gustaba la filosofía y el mundo del pensamiento. Pero razones económicas me forzaron a hacer una carrera de 3 años como Magisterio. Además, las expectativas de una familia de bajos recursos, como la mía, viviendo en un pequeño pueblo, tampoco ayudaban para estudiar otra cosa. Así que estudio magisterio sin tener muy claro que fuese mi dedicación profesional. Mis intereses estaban en otras latitudes más sociales e intelectuales. Fue después de varios años de acabar magisterio y comenzar a trabajar en algunas actividades esporádicas cuando comienzo a estudiar Ciencias de la Educación. Fue durante esos años cuando nace mi pasión por la educación, gracias a unos excelentes profesores, como Miguel Ángel Santos, Ángel Pérez, Miguel López Melero, Feliz Angulo, Nacho Rivas, Nieves Blanco, etc.,

 

ALAYA Después de tu trayectoria profesional ¿El educador nace o se hace?

Toda pregunta dicotómica tiene una falaz respuesta. Porque, seguramente, la construcción de un educador requiere de una mezcla compleja de múltiples factores. En mi caso, creo que ha influenciado de manera especial el disfrute que obtenía ayudando a mis compañeros en la escuela. Explicar matemáticas, que se me daban bien, subía mi baja autoestima y, quizás, por ello tengo una necesidad imperiosa por ayudar a los demás. Así que he comprendido que enseñando soy yo el que más beneficios obtiene.

Por otro lado, es evidente que cuando uno se enfrenta los primeros años a una labor educativa no tiene capacidad ni habilidad para una tarea tan compleja. Así que es imprescindible formarse cada día. Y después de más de 20 años en la enseñanza aumenta sobremanera mi necesidad de formación permanente. Porque, como es bien sabido, mientras más aprendes más aumenta la percepción de tu ignorancia.

 

ALAYA ¿Un momento educativo que haya cambiado tu vida?

La lectura de La oreja Verde en la escuela, de Mari Carmen Díez. Yo tenía muchas dudas sobre mis capacidades para enseñar porque no me gustaba la escuela que había sufrido y que seguía vigente en todos los centros educativos que conocía. Así que, seguramente, no hubiese sido maestro si no llego a conocer esa maestra de infantil que me enseñó la posibilidad de ser educador de otra manera.

 

ALAYA ¿Crees en la educación como medio para hacer crítica? ¿Y como medio para mejorar el mundo?

Creo que para cambiar el mundo hay que comenzar con uno mismo para, a continuación, poder cambiar a quienes tienes al lado. Así que la mejor forma de transformar el mundo que conozco es la educación. Los cambios no se pueden imponer sino que hay que construirlos desde el pensamiento de cada una de las personas y desde el reconocimiento de nuestros sentimientos.

Otra posibilidad para cambiar el mundo desde la educación es cambiar los contenidos académicos sin sentido existentes hoy en la mayoría de las escuela por el estudio de temáticas relevantes e importantes de nuestro mundo: la pobreza en el mundo, las diferentes culturas, las discriminaciones de los grupos más desfavorecidos, los problemas medioambientales, la sostenibilidad de los ecosistemas, la filosofía de la vida, la ética, las artes, etc. Tomar conciencia desde pequeños sobre el mundo en que vivimos es la mejor manera de desarrollar pensamiento, reflexión y crítica sobre nuestro mundo para poder, de mayor, cambiarlo.

desaprender

 

ALAYA ¿Qué requiere la educación en estos tiempos?

Desaprender todo lo aprendido durante siglos. Tenemos una historia educativa que nos conforma de tal manera que impide cualquier cambio profundo en la educación. La cultura escolar, con sus liturgias, sus libros de textos, la explicaciones, los deberes, las disciplinas y los exámenes, no sirven para la sociedad actual. Aunque este análisis es compartido por la mayoría de los profesionales es muy complicado el cambio. Creo incluso, que hemos llegado tarde al cambio. Las necesidades y características de los chicos y chicas de hoy, la realidad del mercado laboral cambiante y las consecuencias sociales que provoca, los vertiginosos cambios tecnológicos, la pérdida de la identidad humana y solidaria, los problemas ambientales y económicos existentes, requieren de una transformación radical de la escuela que seguro se ha de producir más temprano que tarde. El libro de Ángel Pérez, Educarse en la era digital, analiza y describe, de forma magistral, los nuevos retos que plantea la educación a raíz de los cambios sociales y económicos producidos y de las nuevas investigaciones científicas realizadas en los últimos tiempos.

 

ALAYA Si pudieras viajar en el tiempo al momento en el que comenzaba tu carrera, ¿qué consejo te darías?

He metido la pata tantas veces que seguro que me ahorraría muchos sufrimientos. Lo principal que debería haber sabido desde el principio es a confiar en los niños y niñas como artífices de su aprendizaje. El profesorado nos empeñamos en explicar, en demostrar, en hablar, hablar y hablar. Y claro, el que aprende es el que habla, el que se expresa, por tanto, nosotros. El alumnado que no piensa, que no se expresa y que no hace no aprende. Así que es imprescindible hacer pensar a los niños y niñas de la clase. Esa idea de que el conocimiento se construye, la sabemos muy bien pero no se lleva a la práctica. Pero además, dejaría al alumnado aprender por su cuenta en función de sus intereses, porque en el verdadero aprendizaje debe estar presente el deseo. No el esfuerzo como nos quieren vender, sino el deseo; ese deseo que es capaz de hacer todos los esfuerzos posibles.

 

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Profesional del aprendizaje en la infancia. Aprendiendo cómo aprenden los niños. Diplomado en Educación Infantil e Inglés; Grado en Magisterio Infantil y Primaria; Máster en Pedagogía Sistémica CUDEC. Trabaja como tutor en 2º Ciclo de Educación Infantil en el Colegio Cristo de la Guía (Madrid, España).

1 Comentario

  1. Que alegría saber de Cristobal… hace muchos años hablamos, varias veces, a través del correo electrónico, sobre constructivismo.. Un placer volver a saber de el. Un saludo Isabel

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