El silencio es la ausencia de sonido o ruido. Pedimos silencio para escuchar al otro, para que su voz centre nuestra atención. Hay muchas situaciones y momentos en el aula en los que demandamos silencio a los niños, ¿para qué?, ¿para quién?

Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto haciendo algo para ellos y escuchando sus comentarios, reflexiones y conversaciones en torno a lo que estaba sucediendo en el aula, sin una sola intervención verbal por mi parte. Soy consciente de que muchas veces inundo el aula con mis palabras, mostrando una necesidad de poner nombre a todo lo que sucede.Puede que sea una herencia del trabajo en el primer ciclo, cuando esas mismas palabras dan un sentido a la acción del niño.

disfrutar del sielncioMe gusta el ruido. Mi aula rara vez es silenciosa. Hasta tal punto que uno de mis baremos para saber si una propuesta tiene gran aceptación por los niños es el barullo que se escucha cuando todos ellos están activos y agitados por la actividad. Quizá por esa costumbre de ambiente ruidoso dé más valor a pararme a escuchar.

A partir de ahora voy a tratar de permitirme un rato de silencio para escuchar los murmullos y susurros que rondan por el aula.

 

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Profesional del aprendizaje en la infancia. Aprendiendo cómo aprenden los niños. Diplomado en Educación Infantil e Inglés; Grado en Magisterio Infantil y Primaria; Máster en Pedagogía Sistémica CUDEC. Trabaja como tutor en 2º Ciclo de Educación Infantil en el Colegio Cristo de la Guía (Madrid, España).

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