“La infancia es la imagen del futuro”

Un poco sobre ella

Catherine L’Ecuyer es canadiense afincada en Barcelona y madre de 4 hijos.

Es autora del libro Educar en el asombro y del recién publicado Educar en la realidad, sobre el uso de las nuevas tecnologías en la infancia y en la adolescencia.

En septiembre de 2014, la revista suiza Frontiers in Human Neuroscience publica su artículo, The Wonder Approach To Learning, que convierte la tesis de su libro Educar en el asombro en una nueva hipótesis / teoría de aprendizaje.

 

Nuestro primer contacto

La primera vez que oíamos hablar de ella era al publicar su libro “Educar en el asombro”. Un libro que ponía por escrito un sinfín de pensamientos, ideas que rondaban nuestra cabeza y comentábamos entre nosotros. Un libro que Ares no dejaba de recomendarnos leer por su capacidad de síntesis y al mismo tiempo su profundidad.

 

Respondiendo con sus palabras

ALAYA  Por qué es usted quien es hoy. A qué se debe su evolución de abogada y consultora a creadora de una nueva pedagogía.

CATHERINE La maternidad fue el elemento catalizador. Observé a mis hijos y empecé a investigar por curiosidad. Sé que es dificil de creer, pero nunca busqué crear algo que tuviese la repercusión que ha tenido. La vida es así, nos lleva por caminos insospechables. Hace un año me pidieron que fuera a hablar en un foro público de “cómo había conseguido mi éxito” y dije que no era algo que había buscado. ¡No les gustó para nada la respuesta! Tenemos la imagen equivocada de la mujer exitosa como la mujer agresiva y empeñada que ha conseguido su sueño de siempre a fuerza de voluntad, como si lo tuviese todo perfectamente planificado y diseñado. Qué presión crea eso en las mujeres… No es así, por lo menos no en mi caso. Nunca soñé con lo que me está pasando y soy completamente realista, el éxito es la cosa la más efímera que existe. Escribí “Educar en el asombro” para mis 40 amigas esperando que me lo compraran por amistad. Nada más. Ahora, lo único que espero es nunca convertirme en “una moda”, porque mi mensaje justamente es este: en la crianza y en la educación en general, no podemos dejarnos llevar por las modas.

 

ALAYA En Educar en la realidad habla de una serie de falsas creencias (neuromitos) como por ejemplo “solo usamos el 10% de nuestro cerebro, la inteligencia es illimitada, “más es mejor”, etc. ¿Por qué surgen esos neuromitos?

Un neuromitos es una mala interpretación de la neurociencia. Los neuromitos están reconocidos como tales por la OCED, pero siguen muy difundidos por 3 motivos. 1) Hay una industria que nutre esos mitos: libros y juguetes que hablan, aplicaciones informáticas supuestamente diseñadas para potenciar nuestra inteligencia, métodos conductistas como la estimulación temprana que se han utilizado como herramienta de marketing durante mucho tiempo en muchos colegios, etc. 2) Los estudios científicos denuncian claramente los neuromitos, pero la divulgación es dificultosa, la gran mayoría de los maestros y de los padres se los creen, porque los estudios no llegan a la calle. 3) !La vanidad humana! Decía Huxley que “es más fácil creerse una falsedad emocionante que una verdad sin interés”. Somos humanos y limitados, esa es una verdad sin interés. Que nuestros hijos puedan llegar a ser el próximo Einstein, esa es una falsedad emocionante. Tentador, ¿no?

 

“Los padres se han convertido en animadores de ludotecas”

 

ALAYA ¿Cuáles han sido las consecuencias de esos neuromitos?

Convertir a los padres en animadores de ludotecas. Eso es un error porque la neurociencia nos dice que los niños necesitan un entorno normal con una cantidad mínima de estímulos. Somos padres, nada más y nada menos. Lo que más necesitan nuestros hijos es que les regalemos nuestra atención y nuestro tiempo. Decía Simone Weil que la atención es “la forma más pura de generosidad”.

 

ALAYA ¿Qué juguetes considera fundamentales para la infancia actual?

La naturaleza, además de ser la primera ventana de asombro, es el lugar por excelencia para el juego desestructurado. Los estudios dicen que el juego desestructurado mejora las funciones ejecutivas (atención, memoria de trabajo, etc.) en los niños. Las funciones ejecutiva son claves para el buen rendimiento escolar.

Al margen de la naturaleza, pienso que es importante dejar de dar protagonismo a los juguetes que tienen pilas y botones. Es el niño que se ha de poner en marcha a través del juguete, no el juguete que se ha de poner en marcha mediante el niño.

Naturaleza y aprendizaje

ALAYA Qué consejo le daría a esas familias agobiadas por la realidad laboral actual, los horarios abusivos y que no ven cómo llevar sus consejos a “su realidad”.

Lo que propongo es un horizonte, luego cada familia ha de ver como lo “aterriza” a su manera, en sus circunstancias. Por eso me resisto a dar consejos y recetas, cada familia es un mundo. De hecho, una de las cosas que ha hecho mucho daño en la educación es lo que llamo “la industria del consejo empaquetado” que nos dice lo que hemos de hacer en cada momento para que nuestros hijos duerman, coman y obedezcan. Como si la crianza se pudiera reducir a poner en práctica una lista de pautas para tener controladas esas tres actividades. ¡Qué visión más triste de la crianza! La dificultad para conciliar es una realidad que afecta a la educación, sin duda. Para educar se requiere tiempo y los padres jugamos con desventaja en ese sentido. Hemos de conseguir que se coma en media hora y que se acabe la jornada laboral antes. ¿Qué pasaría si todos los padres preocupados por ese asunto se mobilizaran para pedir ese cambio?

 

ALAYA De qué profesor se acuerda más y por qué.

Recuerdo todos los profesores que nos miraban a cada uno a los ojos cuando hablaban a la clase. Ahí en esa mirada se ve enseguida si ese profesor tiene o no vocación de maestro. Quien se atreve a regalar esa mirada profunda a sus alumnos suele tener esa vocación. Esa mirada llama a otra, a la del alumno. Esas miradas son claves en el aula porque la educación es un asunto humano. Como reza el dicho, “quien no sabe mirar, tampoco sabe entender una larga explicación”.

 

ALAYA Un momento educativo que le haya marcado.

¡Hay tantos! Los momentos educativos que dejan más huella son los más ordinarios. Mire, justo esta mañana hubo uno de ellos. Me levanté a las 6 de la mañana para coger el tren para ir a dar una conferencia y se despertó nuestra hija Juliette de 4 años. Mientras estaba en el tren y mi marido se iba preparando para ir a trabajar, en vez de colocarla delante de una pantalla, le dijo a nuestra hija que se quedase mirando por la ventana de nuestra habitación para ver como la noche se convertía en día. La niña se quedó ahí asombrada durante un largo tiempo. Eso para mi es un momento educativo que deja huella. Tengo la suerte de que mi marido y yo vamos a la una. Es una persona asombrada y ¡aprendo tanto de él!

 

ALAYA Qué consejo da a los profesionales (maestros, profesores…) de la infancia.

Que dejen de poner sus esperanzas en las herramientas y en los métodos. Decía C.S. Lewis que “en toda actividad humana los medios tienden de manera fatal a invadir los fines que están destinados a servir”. Volver a los fines es volver a los orígenes, a lo de siempre.

 

“La educación no es un medio para conseguir “algo” mediante el niño”

 

ALAYA Hablando de fines, ¿crees en la educación como medio para hacer crítica? ¿Y como medio para mejorar el mundo?

La educación no es un medio para conseguir “algo” mediante el niño, es un fin en sí porque la razón de ser de la educación es el niño o el joven (el educado), y lo que reclama su naturaleza: belleza, verdad y bondad. Gilson lo decía: “La educación no es un fin que hay que perseguir por sí mismo; es un producto derivado de la búsqueda desinteresada de todo aquello que merecer ser anhelado y amado por sí mismo. Si un hombre busca la belleza para adquirir una educación, perderá tanto la belleza como la educación, pero si busca el goce de la belleza por sí misma, tendrá tanto la belleza como la educación. Busca primero la verdad y la belleza, y la educación se te dará por añadidura”.

 

ALAYA ¿Qué es un niño para usted?

El niño es la imagen del futuro. Según Milan Kundera, “los niños no son el futuro porque algún día vayan a ser mayores, sino porque la humanidad se va a aproximar cada vez más al niño, porque la infancia es la imagen del futuro”.

 

ALAYA ¿Algo imprescindible a tener en cuenta por un docente?

Si el niño es la imagen del futuro, entonces ser educador es un trabajo sagrado, porque es dejar una huella en el alma de los niños, huella que es retrato del futuro. Los docentes son verdaderos artistas que ayudan a dibujar el futuro de la humanidad.

 

ALAYA Como habrá visto nuestro logotipo es una caja. ¿Qué es una caja para usted?

Un recipiente que protege algo frágil.

 

ALAYA Recomiéndenos una película, una cita, un libro y un profesional de la infancia.

Película: “El hombre que plantaba árboles”

Cita: “Cuando muy niños, no necesitamos cuentos de hadas, sino simplemente cuentos. La vida es de por sí bastante interesante. A un niño de siete años puede emocionarle que Perico, al abrir la puerta, se encuentre con un dragón; pero a un niño de tres años le emociona ya bastante que Perico abra la puerta.” G. K. Chesterton

Libro: El sentido del asombro, de Rachel Carson

Mejor profesional de la infancia: Todas las madres. El parvulario debe ser la prolongación del hogar, no el hogar prolongación del parvulario. Ojala algun día tengamos una ministra de Educación que haya dedicado algun tiempo de su vida como madre a tiempo completo. ¡Cuántas cosas cambiarían entonces!

Puedes seguir el Blog de Catherine L’Ecuyer aquí

Sus libros:

Nos preguntan dónde comprarlos, nosotros siempre recomendamos el comercio local y de cercanía por lo que puedes ir a tus librerías de confianza. Si quieres hacerlo online te facilitamos los enlaces: Educar en la realidad, Educar en el asombro.

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