“Creatividad es sinónimo de pensamiento divergente”

(G. Rodari. Gramática de la fantasía.)

 

Necesitamos creativos, hombres y mujeres preparados para afrontar los retos del mañana y el mejor momento para hacerlo es cuando son pequeños. Es entonces cuando se puede preservar y aumentar el potencial creativo que llevan en su interior.

Luchar por potenciar el pensamiento original en etapa infantil facilitará a nuestros hijos un mayor desarrollo en el mundo que les rodea. También incrementará sus conocimientos al igual que su posibilidad de éxito durante la etapa adulta. Desde los primeros años el niño ha de tener una herramienta que ayude a su imaginación a conseguir estructuras y reforzar su creatividad.

Para un niño, escuchar y aprender historias de todo tipo por parte de los padres, es más importante de lo que puede parecer.

Podemos llegar a pensar que la creatividad es privilegio de unos pocos, pero, aunque algunos la consideren privativa de los artistas, todos la llevamos dentro de algún modo. Quizá en algunas personas sea más visible en otras pero todos somos capaces de generar ideas para solucionar los problemas cotidianos, y ahí está la creatividad.

Edward de Bono en su libro “El pensamiento lateral” asegura:

“en todos los tiempos, en escuelas y universidades se ha estimulado y cultivado el pensamiento lógico o vertical, pero éste si bien es eficaz, resulta incompleto. El pensamiento lógico, selectivo por naturaleza, ha de complementarse con las cualidades creativas del pensamiento lateral. Esta evolución se aprecia ya en el seno de algunas escuelas, aunque la actitud general hacia la creatividad es que constituye algo bueno en sí pero que no puede cultivarse de manera sistemática y que no existen procedimientos específicos prácticos a ese fin.” (E. de Bono. “El pensamiento lateral” Prólogo)

Afrontando la cuestión

Una de las mejores herramientas para mejorar la capacidad imaginativa en los niños es la lectura, que potencia la posibilidad de usar ese pensamiento lateral que de Bono relaciona directamente con la creatividad. También va a influir en el razonamiento y en la memoria. Aprenderá palabras nuevas, incrementará su facilidad para la construcción de frases y le ayudará a mejorar el entendimiento, será más capaz de aplicar la lógica y a relacionar conceptos.

Cuando leemos un cuento a un niño o si ya lo lee por sí mismo, llegará a imaginar nuevos mundos sin evadir la realidad, hacemos que comience un viaje hacia un universo diferente, en el que tiene que construir imágenes que quizá no existen porque sólo están en las palabras.

Y ya que estamos con la creatividad, podemos ir un paso más allá y empezar un cuento para animarle a que sea él quien siga con la historia, e incluso que llegue a finalizarlo.

Por lo general, los cuentos para los más pequeños suelen ser muy imaginativos estimulando así su cerebro para generar otras ideas propias que pueden ser más imaginativas aún.

 

Pero todavía hay más

Los cuentos le permitirán desarrollar su lenguaje, su inteligencia, su comprensión lectora, su creatividad, sus relaciones sociales, su personalidad promoviendo la autoestima.

Imagen: Ternura. Mª Gracia Morales
Imagen: Ternura. Mª Gracia Morales

El mero hecho de leer ya está haciendo funcionar ese aparato que hace que creemos un mundo en nuestro interior, el mundo que nos transmite lo que leemos. A partir de ese momento el niño tiene la llave para darle otra forma, lo hace suyo y por tanto, puede jugar con él como quiera, ha sido capaz de generar un espacio para la historia y los personajes, y eso se puede comparar a la gota que cae en un estanque, creando ondas concéntricas.

Cuando un niño funciona así, nos llega a sorprender su lógica, nos golpea pues estamos metiendo ideas nuevas en un terreno virgen.

Todos necesitamos una enseñanza y no la vamos a conseguir por nosotros mismos, pero la educación no es sólo aprender una serie de conceptos que luego quizá se olviden, la educación sobre todo tiene que servir para adecuar nuestro comportamiento a la sociedad, generar la capacidad de criterio que todos necesitamos, subrayando a la vez la individualidad de cada persona.

Educar con cuentos en edades tempranas tanto en el aula como en el ámbito familiar es una práctica que aporta muchos beneficios en la formación humana y académica de los pequeños.

Con ella será mucho más fácil conseguir que esa imaginación que todos poseemos, no se pierda al crecer y por tanto, estaremos forjando a los creativos del futuro.

 

 

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He sido durante mucho tiempo monitora de tiempo libre creando y animando actividades para niños. Soy muy creativa y me gusta mucho escribir, pintar y enseñar lo que sé de manera divertida, porque he comprobado que es como mejor aprenden nuestros pequeños. Acabo de empezar un blog en el que intento hacer todo.

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