Oda al turulo 1El turulo de cartón. Ese gran material que maestros y educadores utilizamos para múltiples cosas. Es tan fácil de obtener en grandes cantidades (apenas gastamos papel higiénico), para las familias es muy sencillo aportarlo al aula pues no implica más que el acordarse al terminar el rollo.

Yo he visto de todo, utilizarlo para hacer árboles, personas, como envoltorio, cortarlo para hacer flores, como herramienta para pintar.

Una familia, sabiendo que nos gusta innovar e incorporar nuevos materiales al aula nos mostró la variedad de cilindros a la que tenían acceso y vimos grandes posibilidades. En un principio no nos planteamos que pudiese haber tantos tipos distintos y desde luego tener acceso a semejante cantidad.

Viendo la versatilidad del material, la disponibilidad y además la variedad que hay, nos planteamos la posibilidad de introducirlo en el aula como construcciones. Los turulos del papel higiénico son diferentes a los del papel de cocina, al del papel continuo, rollos de ticket. No sabíamos la diversidad de ellos que había y sus cualidades (tamaño, grosor, dureza, color, peso).

«Todos los triunfos nacen cuando nos atrevemos a comenzar» Eugene Ware

Oda al turulo 11Pros y contras

Está claro que como material de construcción tiene muchos contras que al mismo tiempo podíamos convertir en pros tras un análisis más detallado.

  • Empezando por la forma cilíndrica que complica la conexión entre las piezas, pero obliga a los niños a pensar nuevas estrategias de colocación. Esa misma forma deja únicamente dos superficies planas dificultando pero no impidiendo la interconexión.
  • Al estar vacías son ligeras y eso permite a los niños manejarlas con soltura en grandes cantidades, trasladarlas, levantarlas.
  • El aspecto de la mayoría es muy similar y esa igualdad no condiciona el uso de cada pieza siendo intercambiables y versátiles.
  • Los rollos de papel higiénico son más endebles pero otros son duros y resistentes haciéndolo un material muy útil para niños de 3-6 años.
  • Al ser un material reciclado al principio se cuenta con poca cantidad, permitiendo el juego de pocos niños simultáneamente pero con el tiempo se van acumulando suficientes para elaborar cosas más complejas.

Una vez que empezamos a usar el material nos dimos cuenta de lo atractivo que era para los niños pues al juego clásico de construcciones que tanto les gusta le incorporaban un punto de dificultad. Si bien es cierto que lo manejan bien desde 3 años, o incluso en la escuela 0-3, es con el uso y la experiencia donde van ganando confianza y perspectiva.

El aspecto visual, la estética de los cilindros además es totalmente distinta pues esas curvas dan resultados increibles, crean sombras que con otros materiales no surgen.

En resumidas cuentas podriamos decir que ha sido un gran descubrimiento, una gran sorpresa y un material que formará parte de nuestro repertorio durante bastante tiempo por las particularidades que tiene y sus beneficios con respecto a los niños.

Además, en un artículo anterior que publicamos en Alaya, ya Pablo nos justificaba el uso de materiales del entorno, y hablaba sobre una de las mayores dificultades: el almacenaje

Todas las fotografías han sido tomadas en el Colegio Cristo de la Guía

 

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