Observar para acertar

Ya os hemos contado en entradas anteriores la importancia de repensar los espacios para satisfacer las necesidades de las niñas y niños. En esta ocasión, queremos compartir una nueva propuesta que llevamos a la práctica recientemente en el patio de la escuela.

Tenemos la gran suerte de contar con una magnífica zona exterior, lo que nos lleva a menudo a reflexionar para buscarle el mayor número de posibilidades de aprendizaje para pequeñas y pequeños.

Terminamos el curso anterior con un nuevo proyecto relacionado con las zonas exteriores de  la  escuela,  la  idea  principal  era  involucrar a  toda  la comunidad  educativa  para enriquecer las propuestas de juego en el jardín de la escuela. Y empezamos el curso con el fuerte compromiso de desarrollar, sino todas, gran parte de las ideas plasmadas en el citado proyecto.

Ya en el primer trimestre construímos una cocina con palés. Fue relativamente fácil, una compañera cedió palés que 2tenía en su casa, otra consiguió un fregadero que un conocido acababa de sustituír, otras aportaron las herramientas y la fundamental mano de obra.

El resultado fue realmente satisfactorio, la acogida de las niñas y niños al nuevo elemento del patio no decepcionó. Menos mal que ya teníamos un nutrido repertorio de utensilios de cocina para colmar plenamente las necesidades de juego simbólico que manifestaron.

Entre el material disponible se encuentran: tarteras, sartenes, cucharas y tenedores de madera, espumaderas,… espontaneamente varios niños y niñas empezaron a poner las tarteras boca abajo y a golpearlas con las cucharas y espumaderas a modo de batería. Observamos que ese juego día a día se hacía más popular, por lo que consideramos necesario habilitar una zona del patio para la experimentación musical. Y de esta manera nació el jardín sonoro o cotidiáfono, bautizado así por las creadoras de la propuesta.

cotidiafono portada

Cotidiáfono o jardín sonoro

Fruto de la observación de los intereses de las niñas y niños surge pues este rincón para hacer música en nuestro patio exterior.

  • Cotidiano es un adjetivo que hace referencia a algo diario, habitual o frecuente. Los materiales que conforman la idea lo son, son de uso conocido para nuestro alumnado.
  • El sufijo -fono indica sonido, voz. Se estimula y provoca con la colocación de estos materiales cotidianos.

Desde   el   primer   momento   la   propuesta   fue   bien   recibida   por   las   niñas   y   niños, investigando, experimentando y sobre todo disfrutando de su propia producción sonora.

Es muy probable que nuestro cotidiáfono o jardín sonoro crezca, todo dependerá de lo que vayamos observando en nuestras niñas y niños. De momento estas observaciones nos devuelven confianza, confianza para seguir la senda que los propios niños nos marcan.

 

 

2 Comentarios

  1. parécenme moi interesantes, todas estas propostas que tedes, agradecervos todo o cariño que lle poñedes o voso traballo.

  2. Gracias Ángela! Poñemos moito cariño e ilusión, con moitos erros no camiño pero con forzas para ofrecer propostas coherentes para as nosas nenas e nenos. Apertas!

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