La evaluación es el resultado de todo proceso. En la mayoría de ámbitos cuenta el resultado de la evaluación. Es decir, una marca o una nota de las capacidades y conocimientos del niño que se basa normalmente en lo que el niño no sabe hacer (no sabe saltar con los pies juntos, ir a la pata coja, coger una pelota…). De esta manera no se respeta el momento evolutivo de los niños y las niñas ni se tiene en cuenta lo que son o expresan.

La práctica psicomotriz Aucouturier es un enfoque que en la sala de psicomotricidad permite evolucionar a los más «fuertes» y a los más «débiles» respetándolos por igual. Se respeta por igual el ritmo de cada niño y cada niña en función de sus posibilidades, necesidades e intereses. De hecho, la base es hacer una lectura continua de lo que el niño es, hace, sabe o conquista que le permite evolucionar sólidamente desde lo que es hacía lo que no tiene o es. Por eso es tan importante saber cuáles son los tres momentos de una sesión de psicomotricidad y conocer la simbología de la acción en psicomotricidad.

Por tanto, el instrumento básico para evaluar es la observación sistemática de los parámetros psicomotores del niño que nos hacen comprender dónde está para acompañarle y comprenderle en su proceso.

Nuestros parámetros psicomotores son:

  • La relación consigo mismo.
  • La relación con los demás: grupo de iguales y adulto.
  • La relación con el espacio.
  • La relación con los objetos.
  • La relación con el tiempo.
  • La relación con el lenguaje.

Si os dais cuenta, nos basamos siempre en su relación con el entorno (objetos, iguales, espacio…) para conocer su expresividad motriz (cómo se expresa) y saber qué puede hacerle evolucionar. Además se hace  desde un enfoque no directivo donde leyendo la expresividad motriz del niño articulamos en la sala propuestas a las que se pueda acceder espontáneamente. Es decir, no le decimos «ve aquí o haz esto que es lo que te viene bien» sino que si vemos que necesita contención elaboramos una zona para ello sin proponérselo, porque si es su necesidad irá por sí mismo. De ahí la importancia del rol del psicomotricista y su formación.

Reflexionar sobre este tipo de evaluación sistemática es muy importante porque en la actualidad educativa son muchos los que ven irregularidades en el movimiento de algunos niños pero muy pocos saben cómo hacerlo evolucionar. Y esto no sólo es aplicable a la sala de psicomotricidad sino a cualquier entorno educativo.

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