La  artista Yayoi Kusama ( Japón 1929) nos inspiró un curso más. Tomamos como referente  parte de su obra, que es una obsesiva repetición de puntos con los que crea dimensiones fantásticas, .

Comenzamos realizando,  en el aula de 2-3, diferentes actividades inspiradas en la obra de la artista, y el interés mostrado por los niños/as nos hizo plantearnos una propuesta donde toda la comunidad educativa pudiera participar.

Lo primero fue reflexionar sobre su ubicación, material a utilizar  y cómo llevarlo a cabo. A continuación informamos al resto del equipo educativo para hacerles partícipes y que entre todos motiváramos  a las familias de la propuesta que se iba a realizar.

El emplazamiento de nuestra “Habitación” fue en el vestíbulo de la escuela, un espacio que consideramos de bienvenida y encuentro, donde se refleja nuestra identidad.

Con papel continuo blanco forramos suelo, pared, columnas (espacio delimitado dentro del hall), añadimos una mesa, sillas, platos, vasos y una jarra de plástico (todo ello blanco). Junto al espacio ubicamos una caja de cartón, con separadores, y en ellos colocamos gomets redondos de diferentes colores y tamaños,  accesible a todo el mundo que pasará por allí.

 

Así durante el tercer trimestre del curso ofrecimos un espacio de provocación, lúdico y de relación, donde todos éramos importantes para el éxito de la propuesta. Por ello, en diferentes momentos del día (entradas y salidas, marcha al patio o simplemente al pasar al lado de la instalación tanto adultos, niñas y niños lo íbamos llenando de círculos de colores. Entre todos, en solitario o acompañados, colaboramos en la construcción de un relato colectivo basado en el arte contemporáneo, donde cada uno realizó sus aportaciones, siendo todas muy valiosas por ser únicas e irrepetibles. Entre niños, niñas, familias, personal de la escuela…y todo el que pasará cerca, con gran entusiasmo y disfrute, llenamos nuestra “Habitación” de color.

Para concluir podemos decir que mediante esta iniciativa además de incidir en diferentes ámbitos del desarrollo, creamos el sentido de pertenencia a una comunidad, ya que a través de este juego compartido aprendimos juntos, creando un espacio de encuentro donde se vio favorecida sobre todo la socialización de los que habitamos la escuela.

Entendemos el arte como experiencia significativa y como una forma divertida y atractiva de favorecer diferentes aprendizajes en los más pequeños y no tan pequeños.

 

 

 

 

8 Comentarios

  1. Muy buen trabajo y felicidades a las dos por vuestra gran implicación en la educación de tod@s los niñ@s, sois muy buenas profesionales y sabéis transmitirlo.

  2. Es emocionante ver que la ilusión y la pasión por educar transforma los espacios y facilita el aprendizaje de una manera tan parcipativa. Os aplaudo.

  3. De la motivación al aprendizaje de verdad solo hay un paso. Gracias Raquel Lorenzo por enseñarme a Yayoi, Mariano, artLand y mil cosas más

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