Lluvia

“Si la vida te da lluvia, salta en los charcos” Pablo Ruiz Boj

Lluvia, agua, charcos. Todas ellas palabras que describen algo que es una oportunidad de aprendizaje para todos y generalmente se enfoca como un inconveniente. Es habitual escuchar “a ver si deja de llover porque los niños están nerviosos”, “como no pueden salir al patio se portan peor”, “buf, que aburrimiento hoy también llueve”, “otro día más sin que salgan a correr”.

Los adultos somos curiosos, cuando no llueve echamos de menos la lluvia porque todo está seco, porque respiramos peor, la contaminación, las alergias, y un largo etc. Pero cuando llueve tampoco sabemos disfrutar de todas las oportunidades que nos da. Por que la lluvia es una cantidad inmensa de oportunidades. Cambia el entorno donde vivimos de manera radical y nos permite relacionarnos con él de otras maneras, aprender cosas nuevas y por encima de todo proporciona alegría.

Desde hace un tiempo llueve con bastante frecuencia por Madrid y las previsiones decían que se iba  a prolongar. Por ello, mi compañera y yo decidimos pedirles a las familias un pack de lluvia compuesto por botas de agua, chubasquero, ropa de cambio y como elemento extra pantalones impermeables. Antes de plantearlo pensábamos que alguna familia se quejaría o diría que no querían que sus hijos salieran a la lluvia pero todas entendieron el planteamiento que hicimos.

Dos días después teniamos nuestros pack de lluvia colgados de las perchas. Estos niños salieron al patio casi todos los días, lloviera o no. El poder realizar ésto supuso plantearse los tiempos de otras actividades, estar presentes y ayudarles en los cambios, recordarles volver a traer ropa de cambio.

La satisfacción que transmitian cada vez que salían los niños es indescriptible. Oir sus risas, observarles parados simplemente oyendo caer el agua en sus capuchas. Verles jugar con el agua, usar ese elemento como impulsor, catalizador de su juego.

“Mira que charco tan grande”

“Vamos a ver hasta donde nos cubre”

“Llevo las botas llenas de agua por dentro”

“Niña: Me he mojado los leotardos y las botas por dentro y no tengo cambio

Yo: ¿Y qué vas a hacer?

Niña: Seguir saltando en los charcos”

Creo que cada vez nos vamos poniendo más trabas, más impedimentos, excusas para disfrutar de las cosas más sencillas. En un colegio, donde se nos pide tener todo organizado, atado, poder disfrutar de los regalos que te hace el entorno y ver lo positivo que es para los niños no tiene precio.

Sergio Pfoertzsch Biet
Diplomado en Educación Infantil y Psicomotricista en Práctica Psicomotriz Educativa Aucouturier. Trabaja como tutor en el segundo ciclo de Educación Infantil del Colegio Cristo de la Guia (Madrid, España).

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