Una caja es justamente eso: una caja…a menos que se la ofrezcas a un grupo de niñas y niños y observes en cuantas cosas se puede convertir o para cuantas cosas la pueden utilizar.

Una caja puede ser todo aquello que  permita la imaginación, la de las niñas y niños y también la nuestra que disfrutamos dando utilidad a las que acaban entre nuestras manos.

Compartimos varias ideas que nos resultan muy atractivas porque nos permiten ofrecer propuestas llenas de magia e ilusión. Una caja puede ser…

Caja de los tesoros (inspirado en la Isla de la calma de Elinor Goldschmied).

Es una actividad para niñas niños de uno a tres años que tiene por objetivo estimular el lenguaje, la experimentación y la concentración a través del uso de objetos cotidianos. Consiste en una caja que contiene diferentes objetos pequeños y que se le ofrece a las niñas y niños en los momentos que queremos conseguir calma y tranquilidad para que baje la intensidad del juego en el aula. Mientras las criaturas observan, manipulan y descubren los materiales, la educadora está siempre cerca favoreciendo el diálogo, su rol es el de crear expectación y sorpresa. Los objetos se convierten en tesoros para quien abre la caja, para el que observa y espera el nuevo objeto de la caja.

Cajas de sorpresas.

Sabemos de la necesidad de sorprender para motivar el aprendizaje, y encontrar objetos escondidos dentro de la caja provoca esa curiosidad y misterio en las niñas y niños. Los elementos que se introducen dentro de la caja a la que previamente se le hicieron unos agujeros, son de diferentes texturas. La reacción de los pequeños cuando tocan “a ciegas” los materiales es diversa y ofrece muchas pistas de su interacción con los objetos.

Caja sensorial.

Esta propuesta es específica para el grupo de bebés. La caja además de permitir la estimulación sensorial, porque son diferentes las texturas que la conforman (estropajos, esponjas, cadenas, corchos, papel lija, papel espejo, cascabeles,… todo lo que la imaginación de de sí!), es de gran ayuda para los primeros intentos de posturas bípedas.

Caja de destrezas motrices

Encajar es una de las actividades que de manera más eficaz estimulan la concentración de pequeñas y pequeños. Es una propuesta muy sencilla que favorece el desarrollo de la motricidad fina y la coordinación óculo-manual. Las variantes pueden ser tantas como capacidad creativa tenga el educador (depresores, limpia-pipas, pajitas, palitos,…etc)

Caja para las pertenencias personales

Las cajas decoradas por las familias en el inicio de curso, en el proceso de familiarización a la escuela infantil, permite que pequeñas y pequeños tengan un lugar donde dejar sus objetos personales cuando llegan a la escuela. A veces es un chupete, un trapito, un dibujo,…otras es un juguete o un cuento que traen a la escuela para enseñar y compartir, tener una caja personalizada ayuda a la adquisición del sentido de pertenencia, de identidad.

Cajas de frutas.

Las niñas y niños construyen con ellas en vertical y en horizontal, el abanico de posibilidades es francamente increíble: sentarse dentro de la caja o sobre ella, usarlas de mesa para el juego simbólico, de tarima, para saltar, disponerlas a modo de tren, de casa, esconderse dentro, guardar juguetes, de cuna para las muñecas, para empujarlas vacías o con una compañera dentro…

Y la información sobre las características de los objetos que les llega es muy variada porque disponen de grandes y menos grandes, pequeñas y más pequeñas, anchas o estrechas, altas o bajas, con más o menos resistencia, ásperas o lisas,…es evidente que en la escuela no debemos prescindir de este recurso porque es fuente de un juego creativo, espontáneo y natural.

Una caja es simple y sencillamente ¡una caja!

Para apilar y destruir, arrastrar, entrar y salir, tapar y destapar, meter y sacar, amontonar y desparramar, subir y bajar, pintar, romper,…

Y más, muchos más usos! Compartimos con la confianza, ahora que llega una época de muchos regalos, que tengáis presente que las niñas y los niños necesitan bien poco para jugar. No les hagáis creer que necesitan más!

 

Cristina Llinares Francisco
Trabaja en la Red de Escuelas A Galiña Azul de Galicia. Actualmente con funciones de dirección en la Escuela Infantil de Vigo Valadares.

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