Llevar el arte a las Escuelas es un hábito cada vez más común y es que parece que la sociedad comienza a entender que la niña y el niño aprenden cuando encuentran una implicación emocional, aprendemos a través de la acción, la emoción y la vinculación.

Para aprender hay que sentir, hay que querer y hay que vivir experiencias ricas, experiencias motivadoras y llamativas como las que generamos gracias al ARtE; un arte que nos acoge a todos y que nos da la oportunidad de sentir, vivir y expresar, un arte con identidad propia que nos invita a descubrir y descubrirnos, a conocer y conocernos.

Hoy venimos a contaros nuestra experiencia de la mano de Sou Fijimoto, un artista japonés que ha revolucionado nuestras aulas y nuestras mentes. Sou Fijimoto es un arquitecto con el que nos identificamos directamente ya que en cierta manera cada uno de los integrantes de la Comunidad Escolar somos como un edificio que se van construyendo y dando forma con todas nuestras experiencias y vivencias.

Nos hemos inspirado en su obra “Bosque de luz”, producción que surgió de una colaboración entre Sou Fujimoto y una marca de moda sueca, convirtiéndose en una de las exposiciones más visitadas en el “Salone del Mobile” de Milán en el  año 2016.

“El bosque consiste en innumerables conos de luz hechos por focos en el techo, que constantemente se someten a un estado de fluidez y de fugacidad”

Sou Fujimoto

Desde que la vimos supimos que la queríamos llevar al aula, por su carácter, sus posibilidades de juego y acción y su increíble poder de atracción. Dimos muchas vueltas sobre cómo llegar a conseguirlo y al final nos decantamos por hacerlo con pequeñas linternas colgadas a diferentes alturas.

Nuestra provocación artística ofrece juegos de luces y sombras y dialoga con un espacio y una atmósfera armoniosa que invita a adentrarte en ella. Gracias a estos juegos de luz-sombra estimularemos diferentes habilidades en los niños y niñas, sugiriendo el desarrollo de aspectos psicomotrices a través de la implicación corporal, fomentando su curiosidad, desarrollando el pensamiento lógico-matemático y estableciendo relaciones directas de causa-efecto. 

La sombra, esa mancha curiosa que proyectan los cuerpos y que aparece y desaparece como resultado directo de una obra de arte efímera y en ocasiones fugaz. Los objetos producen sombra, pero la sombra más sugerente es aquella que producen los cuerpos, una sombra que se mueve, que nos acompaña, que cambia, que se extiende en el suelo como una prolongación de uno mismo…

Una sombra que ayuda a conocerte y reconocerte, una sombra que va acompañada de una luz que ilumina tu cuerpo, tus manos, tu nariz, tus piernas, tus deditos… una luz que se enreda por cada uno de tus recovecos, dejándote ver cómo eres, dejándote ver cómo es tu cuerpo, tus manos, tu nariz, tus piernas o tus deditos… una luz que va y vuelve dejándote jugar con ella.

La obra de Sou Fujimoto que hemos llevado al aula ha resultado ser MAGIA, una puerta enorme hacia el descubrimiento, la emoción y el aprendizaje.

Minerva Bartolomé González
Formadora de equipos docentes desde hace más de 8 años; Directora de una Escuela Infantil Municipal de Madrid, Maestra de educación infantil y Maestra de lengua extranjera. “Entiendo nuestra función docente como un compromiso con la infancia, trabajamos por y para los niños, "motor de nuestras vidas", y propongo que lo realicemos de una manera especial, diferente, creativa, experimental, cercana, respetuosa e individualizada con cada niño. CREANDO escenarios de intervención para ellos, ACERCÁNDOLOS al mundo real y OBSERVANDO cómo se desarrollan grandes personas dentro de cada niño o niña.”

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