‎La esencia de lo que somos es el legado que dejamos al universo. La inmortalidad reside en los demás.

Cuando compartimos, acompañamos y nos asombramos, generamos una dinámica que nutre a nuestro entorno, enriqueciéndolo con aquello que aportamos al otro.

Respeto, juego, experiencias... es lo que encontrarás por aquí.
Si te mueve la infancia, te mandamos un artículo semanalmente.

La posibilidad de la inmortalidad está en las nuevas generaciones. Así como nosotros hacemos inmortales a los que nos preceden.

En nosotros pervive la esencia de los que nos preceden y acompañan: familia, maestros, compañeros, amigos… Así como en nuestros alumnos y alumnas, nuestros hijos e hijas, nuestros proyectos e ideas pervive la esencia de lo que somos nosotros.

Es nuestra labor cuidar nuestra esencia para poder ofrecerla.

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