La armonía del espacio
La armonía del espacio

El gran reto ante el que nos encontramos los docentes es encontrar una coherencia y un sentido a nuestro pensar, sentir, decir y hacer… Escuchamos teorías, leemos reflexiones y nuestra cabeza se llena de ideas que debemos  colocar y dar forma. 

Crecer y cambiar empieza por querer, por reflexionar y hoy os invitamos a una reflexión sobre los escenarios, los ambientes o los contextos de juego de nuestras aulas y nuestras Escuelas. 

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Muchas veces nos empeñamos en hacer de una clase un espacio lleno de color, lleno de estímulos y lleno de dibujos pegados por las paredes… todo lleno, lleno, lleno… cuando en realidad ¡MENOS ES MÁS! ¿Realmente nuestros niños y niñas necesitan todo eso? ¿Realmente estamos ayudando así al aprendizaje?… Se me ocurren muchas preguntas y cuando realmente te paras a contestarlas la respuesta es siempre la misma… ¡no! 

“El ambiente escolar es como una especie de acuario en el que se reflejan las ideas, el estilo moral, las actitudes de las personas que viven en él” Loris Malaguzzi, 1985

El espacio del aula y de la Escuela habla de nosotros, de nuestra manera de ver y entender la infancia, se convierte entonces en un escenario que emite mensajes silenciosos que llegan directamente a nuestras niñas, niños y familias, mensajes que calan en cada uno y que condicionan acciones, conductas y emociones. 

Nuestra imagen del niño y de la niña se ve reflejada directamente en el ambiente, como dice Kandisnsky “La necesidad crea la forma, (…) el espíritu de cada artista se refleja en su forma”, el espacio expresa y delata la acción educativa, invita a la acción, promueve conductas, influye de forma directa en nuestros sentimientos y emociones, condiciona las relaciones de todos los sujetos que en él están y representa la Comunidad que contiene. 

Teniendo en cuenta todo esto… ¿Qué tipo de espacio o ambiente buscamos? 

Queremos un espacio cálido, amable, que nos invite a estar en él; un espacio próximo al hogar, donde estar tranquilos, cómodos, “como en casa”; en la Escuela pasamos muchas horas, convivimos muchas personas y el exceso de estímulos puede acabar por sobrecargar todo esto. Sin embargo, un espacio amable que acoge y mira por la individualidad del sujeto hace que cada uno encuentre su lugar, un lugar donde construirse, donde identificarse y donde sacar lo mejor de sí mismo. 

Necesitamos un espacio que esté conectado con la naturaleza, donde la vida fluya y se comparta, un espacio que acoge a otros seres y que  hace sentirnos directamente naturaleza y vida.

Uno de los pilares básicos del aprendizaje es la AUTONOMÍA, por ello nuestro espacio debe responder a esta NECESIDAD, los materiales, los muebles, los objetos de juego… todo debe estar al alcance de los niños y las niñas y a su entera disposición. El niño y la niña deben poder apropiarse de los objetos y de los materiales de forma libre y segura y esta seguridad debe venir acompañada por el adulto que comparte y que dispone el espacio. 

Espacio que establece el arte como oferta visual, que busca llamar la atención a través de la seducción estética, un espacio que provoca, propone, permite y confronta para que la acción, la interacción y el aprendizaje fluya entre todo esto fomentando un espíritu crítico y creativo en las niñas y los niños del aula. 

Un espacio cargado de vida, que deje a un lado lo que no necesitamos, que nos sobre estimula y nos distrae de lo verdaderamente importante… NOSOTROS, nuestros cuerpos, nuestras acciones, nuestros sentimientos y nuestras vivencias…

Ofreciendo materiales variados, naturales y con personalidad que acojan las diferencias individuales de cada sujeto, sus preferencias, sus gustos y sus potenciales. Un lugar donde todos caben y todos se encuentran, que atiende a la diversidad y la acoge como un valor extraordinario que enriquece y da forma.

Buscamos un lugar de ENCUENTRO donde establecer relaciones, un lugar donde conocerse a uno mismo para después conocer a los demásun lugar donde conectar con otros niños, con otras niñas, con adultos; un lugar que compartir y donde convivir;un lugar con identidad propia que refleje la vida compartida, que refleje el descubrimiento, el asombro, el crecimiento, el conocimiento mutuo y la construcción diaria de la Comunidad Escolar. 

Bibliografía

Si queréis profundizar un poco más en este enfoque, aquí os dejamos la bibliografía. Nosotros siempre recomendamos el comercio local y de cercanía por lo que puedes ir a tus librerías de confianza. Pero si quieres hacerlo online, te facilitamos los enlaces:

Minerva Bartolomé González
Formadora de equipos docentes desde hace más de 8 años; Directora de una Escuela Infantil Municipal de Madrid, Maestra de educación infantil y Maestra de lengua extranjera. “Entiendo nuestra función docente como un compromiso con la infancia, trabajamos por y para los niños, "motor de nuestras vidas", y propongo que lo realicemos de una manera especial, diferente, creativa, experimental, cercana, respetuosa e individualizada con cada niño. CREANDO escenarios de intervención para ellos, ACERCÁNDOLOS al mundo real y OBSERVANDO cómo se desarrollan grandes personas dentro de cada niño o niña.”

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