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Profesoras y profesores no pierdan sus últimos días de descanso haciendo pequeños recuerdos para la primera semana de encuentro con las niñas y niños, lean un buen libro sobre arte para refutar esas ideas…(si es posible lleve el libro para la primera reunión)…

No pierdan horas haciendo decoraciones aburridas para las aulas de referencia, espere a que las niñas y niños lleguen, utilicen el tiempo de convivencia con ellas para  organizar el ambiente con la participación infantil…

Respeto, juego, experiencias... es lo que encontrarás por aquí.
Si te mueve la infancia, te mandamos un artículo semanalmente.

No llamen a los primeros días de actividad con las niñas y niños «período de adaptación«, el niño es un ser social y también socializa formas de convivencias…

No estandaricen la producción de las niñas y niños, con «todo igual para todos», apuesten por la creatividad de cada una en sus singularidades…

Dejen a las niñas y niños que innoven con su originalidad, lo que hará que  el medio ambiente sea diverso y que nazca lo extraordinario en sus interacciones.

Hable con las familias comprendiendo sus limitaciones en el campo de la educación formal, pues la pedagoga o el pedagogo es usted, profesora y profesor, usted entiende y estudia sobre educación infantil…

Tenga una práctica abierta, construida con las niñas y niños, pero proyecte e investigue propuestas que amplíen el repertorio cultural, humano e intelectual de los niños que están bajo su responsabilidad…

En la primera reunión, solicite a sus compañeras y compañeros tiempo para leer un artículo o tema de interés colectivo, el desayuno puede acompañarse de conversaciones  con una base teórica y sentido común … (la base teórica se consolida para quien investiga).

Exija que la dirección participe de las discusiones colecticas y no abandone  la reunión, por ejemplo, para resolver situaciones telefónicas u otras cuestiones… (sabemos que es importante, pero los encuentros  profesionales deben ser una prioridad). No tenga miedo de dialogar, autorizar a hablar o incluso a cuestionar…

El ambiente educativo no es lugar para la colonización, sino para la liberación y confrontación de pensamientos. (Quite de su cabeza: – Ah, si hablo,  me van a tener manía todo el año).

Si no es por ti, que sea por las niñas y niños: ¡Exige un ambiente limpio y agradable! (cada profesional necesita hacer su parte).

Proteste!!! Reivindique!!! Pero no sea del tipo pesimista, llevando la contraria siempre. Acuérdese: “cuando algo cambia todo, tampoco es nada”…

¡Tenemos mucho que aprender para construir una vida que merezca la pena ser vivida en la escuela!

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