la esencia de la escuela
Imagen de Erika Varga en Pixabay

¿Qué es la escuela? Si haces esta pregunta a la gente, gran parte de ella seguramente te señale con el dedo un edificio más o menos bonito, más o menos grande, más o menos moderno. Pero, ¿por qué señala ese edificio y no otros? Seguramente porque sabe que ahí pasan cosas. Puede parecer una definición simple, pero sí, podemos decir que la escuela es un lugar donde pasan cosas.

Pero si vamos un poco más allá siguiendo esta definición, ¿podríamos decir que hoy hay escuelas? Si buscamos cualquiera de esos edificios señalados diríamos que no, que hoy no hay escuelas. En estos edificios hoy no pasan cosas o, por lo menos, no pasan esas cosas. Tan sólo, para el más nostálgico, pasan los recuerdos de experiencias vividas.
Entonces, ¿qué es la escuela? Ahora es quizá la mejor oportunidad que tenemos para romper lo físico, lo tangible e ir al fondo de su significado porque el hierro, el cristal , la madera o las vigas que mantienen ese edificio en pie no son escuela. Escuela son los educadores,los alumnos, las familias. Escuela son todas esas personas que hacen que pasen cosas.

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Hoy, contrario a lo que pueda parecer, es el momento en el que más escuelas abiertas hay en el mundo. ¿Quién no ha escuchado alguna vez de boca de un niño aquello de que «los profes duermen en el cole? «. Hoy esto es más real que nunca porque nuestras casas son escuela. Desde allí hemos aprendido la difícil tarea de acompañar en la distancia. Y más importante, desde allí nuestros alumnos han aprendido la difícil tarea de sentirse acompañados en la distancia. Esto me parece fundamental y de una riqueza tan extraordinaria y única que en las cuatro paredes del aula se antoja, cuanto menos, difícil de conseguir. Aprender que lo físico es circunstancial pero no esencial nos dará el verdadero significado de la palabra «escuela».

Por todo ello, mi pensamiento es que la esencia de la escuela no puede recaer en el edificio, ni siquiera en la presencia física de una o varias personas; porque la esencia de la escuela va más allá de todo ello.

La esencia de la escuela es el alma del educador, un alma que remueve al niño, que lo acompaña y que lo impulsa. Algo increíblemente asombroso que perdura a lo largo de su vida, aunque el edificio se derrumbe o la persona desaparezca.

2 Comentarios

  1. QUE BONITA LA ESENCIA EN UNO MISMO, EN LOS DEMÁS, EN LO QUE CAPTAN NUESTROS SENTIDOS.
    PARAFRASEANDO AL PRINCIPITO SU FRASE GENIAL «LO ESENCIAL ES INVISIBLE A LOS OJOS», PODRÍA CONVERTIRSE EN «LA ESENCIA ES VISIBLE A LOS OJOS»

    GRACIAS POR FIJARTE LA DELICADEZA EDUCATIVA EN LA PROPIA DELICADEZA

  2. Preciosa reflexión en preciosas palabras.

    Caminar junto a personas con las que “ver” el mundo, un privilegio. Un regalo.

    Gracias por el artículo.
    Gracias Alaya.

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