mucho más que una escuela

La función social de la escuela

Son tiempos difíciles para la Educación Infantil, todo a nuestro alrededor se tambalea y ahora más que nunca los maestros/as y educadores/as sacamos fuerzas de donde casi no nos quedan para seguir manteniendo activos nuestros centros. Muchos ni siquiera con el respaldo de sus responsables, como bien comparte Miriam Prada en su reflexiones

Mientras unos creen que las Escuelas, y por lo tanto la labor que se hace en ella, son algo prescindible, otros compartimos y pensamos que ahora más que nunca nuestras familias y nuestros niños y niñas nos necesitan.

Respeto, juego, experiencias... es lo que encontrarás por aquí.
Si te mueve la infancia, te mandamos un artículo semanalmente.

¿Cómo soltar la mano de nuestros pequeños/as en el peor momento?

¿Cómo dejar de acompañar vivencias cuando todo torna y se hace diferente?

¿Cómo alejarse ahora de alguien a quien admiras y quieres?

Nosotr@s, los luchadores de 0-3, no estamos por la labor, porque si por algo se caracteriza nuestro ciclo es por la vocación; vocación que nos acompaña cada día en cada sentimiento y a cada minuto… vocación que nos lleva a levantarnos mientras algunos quieren dejarnos en el suelo. ¡AHORA MÁS QUE NUNCA tenemos mucho que hacer!

La Escuela no es simplemente un sitio donde estar, la Escuela es un lugar donde SER en COMUNIDAD y en estos momentos desde la distancia, nuestra Comunidad debe seguir unida como el mejor de los Equipos para afrontar juntos todo lo que nos ha tocado vivir, aprender de ello y hacernos más fuertes.

Escuela y familia suman un TODO que completa nuestras vidas, las vidas de mayores y pequeños. Vidas que se entrecruzan y se acompañan, que comparten y se construyen a través de la relación y la emoción. Vidas que no paran aunque este dichoso virus se ponga en nuestro camino.

Si atendemos todo esto, el concepto como tal de Escuela Infantil cambia para dar paso a un “nuevo” concepto mucho más amplio y bonito del que inicialmente tiene atribuido; La Escuela Infantil se compone como un conjunto de personas que sostiene, acompaña y ayuda en los procesos de crecimiento de los niños/as y de sus familias; alejándonos del concepto de Escuela como un mero lugar físico donde se desarrollan tareas educativas.

La Escuela Infantil es SOCIEDAD, es RELACIÓN, es AMOR, es ACOMPAÑAMIENTO, es VIDA. 

Por desgracia ahora no podemos llenarnos de besos y abrazos, no podemos compartir momentos tú a tú con nuestros pequeños, pero hay muchas cosas que podemos hacer, por ellos, por sus familias, por la Comunidad. Podemos seguir teniendo PRESENCIA y atendiendo a los DERECHOS de atención, protección, expresión y educación de TODOS LOS NIÑOS Y NIÑAS.

Acompañamiento emocional

Si algo tenemos claro en Infantil es que cada SER HUMANO es ÚNICO y DIFERENTE, como lo son las situaciones y las vivencias personales; vivencias que se conectan con un contexto que influye de manera inmediata en cada uno de nosotros.

En el momento que estamos viviendo los contextos son muy variados, en muchos casos absolutamente caóticos y demoledores, con familias destrozadas por el dolor o familias llenas de necesidad y angustia… Es fácil acompañar las emociones de alegría pero no es tan fácil acompañar estas emociones tan duras y tan relevantes para nuestra vida. Como Escuela debemos, en la medida de nuestras posibilidades, acompañar este sentimiento, dejar que compartan su dolor y realizar, más que nunca, una escucha activa.

Conseguir que se sientan escuchados, que se sientan acompañados, aceptados y comprendidos, puede ayudarles mucho a calmar ese dolor.

Para que podamos realizar esta escucha activa es importantísimo que nos escuchemos a nosotros mismos y que acompañemos nuestros sentimientos con respeto y cariño para poder abrirnos a los sentimientos de los demás, debemos cuidarnos para cuidar.

Dar un asesoramiento pedagógico

Además de escuchar y atender estas situaciones, resulta relevante para las familias que les asesoremos pedagógicamente sobre actuaciones o recursos que les inviten a realizar un ACOMPAÑAMIENTO EMOCIONAL de los niños/as.

Es imprescindible que cuidemos el vínculo emocional con los más pequeños en este momento ya que no hacerlo puede tener graves consecuencias a nivel psicológico. Como docentes invitemos a los progenitores a asumir la maternidad o la paternidad  consciente para poder cubrir las necesidades de los niños y las niñas.

Apoyar con nuestros recursos

Aportar recursos didácticos prácticos y significativos, no como una obligación sino como propuestas o alternativas prácticas y fundamentadas acorde con el desarrollo y las necesidades de las niñas y los niños a los que va dirigida.

Recursos que busquen dar rienda suelta a la expresión; dejar que salga y fluya todo lo que cada uno lleva dentro, todos los sentimientos que nos resuenan y, que a veces, ni la palabra sabe expresar…

Propuestas que nos vinculen con la naturaleza, que les hagan abstraerse a algo fuera de sí mismos, que les ayuden a ver que la vida sigue y crece. Vivencias que, sin duda, se alejan de la vorágine que hay alrededor y que nos invitan a un pensamiento mucho más tranquilizador.

Contar cuentos o recomendar relatos que los niños/as reciban la narración para que les ayude a crear una narración interna con la que darse respuestas y conocerse. Narraciones nuestras o narraciones de sus familiares a través de las cuales una voz cariñosa y conocida les envuelve y les arropa.

Conectar con la música, con los movimientos del cuerpo, dejarse llevar por los ritmos y disfrutar con cada nota; en definitiva propuestas cuidadas donde conectar con el arte, donde conectar con uno mismo.

Estrategias que no son sólo valiosas ahora sino que son estrategias valiosas para la vida.

En definitiva… seguir estando para ellas, para ellos

En definitiva que sientan que estamos ahí, a su lado, que seguimos acompañando y viviendo juntos. Hacerles sentir que para nosotros también son importantes… porque lo son. Compartir momentos que se instalen en el corazón y que nos llenen de mimos los recuerdos y el presente.

Tener presencia sin ser invasivo de la realidad de los otros, sino desde el respeto y la escucha. Sin necesidad de ocupar un vacío, simplemente conectar de persona a persona como hasta ahora lo hemos hecho. Desde el lugar donde la familia y la niña o el niño se sientan cómodos.

Sentirse conectados como Seres Humanos.

Y todo teniendo en cuenta que la figura del docente no es prescindible ni sustituible por una pantalla; nuestra labor, nuestro trabajo y nuestra acción va mucho más allá de ser meros trasmisores de conocimiento… pues el maestro, la maestra, el educador y la educadora son emoción, escucha, sentimiento, empatía, ilusión, compañía…

Ahora es un momento importante y oportuno para llamar a la reflexión, para saber dónde estamos y dónde queremos ir. El calendario nos da la noción del tiempo, nos indica que los días pasan y pasan;  piensa cómo quieres pasar esos días, piensa dónde está tu posición como docente ahora mismo y piensa la labor social TAN bonita que estamos haciendo y tenemos por hacer.

Minerva Bartolomé González
Formadora de equipos docentes desde hace más de 8 años; Directora de una Escuela Infantil Municipal de Madrid, Maestra de educación infantil y Maestra de lengua extranjera. “Entiendo nuestra función docente como un compromiso con la infancia, trabajamos por y para los niños, "motor de nuestras vidas", y propongo que lo realicemos de una manera especial, diferente, creativa, experimental, cercana, respetuosa e individualizada con cada niño. CREANDO escenarios de intervención para ellos, ACERCÁNDOLOS al mundo real y OBSERVANDO cómo se desarrollan grandes personas dentro de cada niño o niña.”

1 Comentario

  1. Gracias amiga! Por tus palabras tan bonitas que me recuerdan porqué llevo toda mi vida acompañando a la infancia. Esta pandemia, por desgracia, nos ha hecho retroceder en lo conseguido, por las personas que trabajamos en el 0-3 durante estos años. Nos han vapuleado por todos los lados, nos han querido hacer pequeños sin saber que los del 0-3 somos muy grandes, ¡Somos escuela de vida! Pero hay algo que no saben….»Nos enterraron sin saber que éramos semillas»

Dejar respuesta

Escribe tu comentario
Tu nombre