Hablar de oportunidades en tiempos de tanta incertidumbre parece extraño, como en la vida nuestra mirada puede centrarse en ver la botella medio llena o medio vacía, os proponemos un ejercicio para imaginarla llena de oportunidades; oportunidades que son consecuencia de tener tiempos para la reflexión, el debate, la escucha,… algo que en sí mismo ya se puede valorar cómo extraordinario.

Uno de los temas principales tratado desde hace semanas en el equipo es cómo equilibrar las recomendaciones de los numerosos protocolos (muy coincidentes todos) con las señas de identidad de la escuela. A día de hoy hablamos de herir gravemente a la filosofía del proyecto educativo: la apertura a las familias, la circulación libre entre las aulas, los grupos internivel, la accesibilidad de los objetos o al establecimiento de vínculos naturales. Caer en la desolación por la complejidad de la organización partiendo de las directrices de los protocolos es fácil, casi inevitable, al mismo tiempo de poco pragmatismo, así que motivadas por la necesidad de un horizonte asumible y a medida que vamos compartiendo las dudas, los miedos o el optimismo (¡existen esas personas!), vamos madurando ciertas ideas:

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OPORTUNIDAD 1: FAMILIAS

Las familias necesitan de educadoras y educadores que transmitan serenidad, por lo que es preciso dedicar tiempos a organizarnos y acordar estrategias que nos permitan un retorno sin miedo, o con un miedo controlado, porque es a través de sus familias como llegamos a las niñas y niños. En este tiempo de confinamiento, de vías alternativas a las relaciones presenciales, aprendimos otras maneras de comunicación. Las herramientas digitales nunca podrán sustituir a la calidad y profundidad de las relaciones interpersonales pero, a día de hoy constituyen una posibilidad para mantener los vínculos con las familias, sin caer en el exceso (¡a lo que somos bastante proclives!) permiten garantizar la participación y el flujo de la información.

OPORTUNIDAD 2: NIÑAS Y NIÑOS

Como vendrán las niñas y niños es uno de los interrogantes más recurrentes entre nosotras. Sabemos que las realidades familiares son variadas y complejas y que influyen enormemente en su bienestar, pero lo más probable es que la mayoría de ellos vengan abiertos al reencuentro, confiados y felices después de este regalo de tiempo extra con sus familias; con grandes hitos evolutivos consolidados como la marcha para el grupo de bebés o el lenguaje para el grupo de medianos. Que algunas criaturas vengan desritualizadas no debe suponer un problema. Viene mostrando la infancia su gran capacidad de adaptación, es decir, pronto volverán a coger el ritmo y las rutinas de la escuela. Facilitará el proceso nuestra capacidad de planificación para que en el regreso puedan encontrar su vida anterior, sus rutinas segurizantes, y por que no, otras diferentes y reflexionadas que permitan a las niñas y niños sentirse acogidos, provocar su curiosidad y capacidad de sorpresa y los inviten a estar y ser en la escuela nuevamente. ¡Aprovechemos este tiempo para repensarlas! Por ejemplo, la fruta de la media mañana, ¿cuantas de nosotras la ofrecemos en el exterior habitualmente?, ahora que la distancia de seguridad, ventilación y el empleo del espacio exterior se presentan como una pauta básica para el control de la transmisión, ¿no es un buen momento para proponer este cambio?

OPORTUNIDAD 3: TRABAJO EN EQUIPO, EN RED

La necesidad de compartir las dudas y esperanzas se hace evidente en la escuela infantil ante la nueva situación, el pilar que nos sostenga no puede ser otro que el trabajo en equipo, no hay más camino para superar las incertidumbres de la nueva realidad. El confinamiento prendió una pequeña llama en el conjunto de las escuelas de la Red de esculas infantiles de Galicia, el blog “a escola infantil na casa” donde cada escuela comparte algunas de sus experiencias o reflexiones. Una amalgama de recursos que nos permite conocer el sentir de muchas de ellas, las veces coincidentes, otras más distanciadas del proyecto educativo común pero todas con ganas de hacer aportaciones, de colaborar y tejer hilos de comunidad educativa. Vemos aquí una oportunidad, no tanto por la cantidad de recursos que acercamos entre todas cómo por el sentimiento de formar parte de un proyecto de y para la infancia.

OPORTUNIDAD 4: AMBIENTES DE APRENDIZAJE.

Las cuestiones del protocolo no nos deben llevar a cambiar la escuela completamente porque niñas y niños necesitarán para su vuelta encontrarse escenarios conocidos para ellos: será importante ofrecer cierta continuidad en los espacios, en los materiales y en la secuenciación de los tiempos. Igualmente se presenta ante nosotras una ocasión ineludible para ciertos cambios pendientes que el frenesí del día a día no nos permite acometer por falta de tiempo para un debate sosegado. Ahora tenemos ese tiempo que tantas veces sirve de excusa para no cambiar rutinas aburridas como las largas asambleas donde es evidente que la atención de las niñas y niños sobre la propuesta es forzada en muchas ocasiones, donde el rol del adulto es demasiado protagonista. Para hacer propuestas que saquen el máximo de su potencial a los espacios como es el caso de las zonas comunes y exteriores. Es una oportunidad para trabajar el pequeño grupo, por una cuestión sanitaria y porque los que acompañamos a la infancia sabemos de la necesidad que tienen de una atención sostenida por parte del adulto, y un grupo numeroso no nos permite llegar a todo nuestro alumnado para satisfacer sus necesidades individuales tal y como aboga la legislación actual. Y es tiempo de redescubrir y priorizar la riqueza de los momentos de higiene en la escuela infantil, casi siempre diluidos en las prisas para ir a comer, en el apuro para ir a dormir… Porque olvidamos esa necesidad de ritmos idóneos y convertimos ese intercambio de comunicación y cuidados en un proceso muchas veces mecánico, rápido y despersonalizado. Ante una nueva situación que promueve la higiene como medida principal, ¡aprovechemos!, llenemos esos momentos de rituales y de la magia de la colaboración, de la participación, del diálogo, del intercambio de miradas, de la ayuda al otro…

OPORTUNIDAD 5: FORMACIÓN.

Este tiempo lejos de las aulas está siendo muy prolífico en propuestas formativas a través de las redes sociales, son muchos los referentes pedagógicos que altruistamente comparten su visión de la infancia y educación. Es tal la variedad que nos permite a los profesionales de la infancia escoger de entre la oferta la que más sintoniza con nuestros intereses; sobre el desarrollo evolutivo de las niñas y niños, sobre pedagogías alternativas, sobre el juego, sobre los ambientes de aprendizaje,… una oportunidad de formación extraordinaria que permite la maduración profesional y personal y que tendrá su repercusión cuando volvamos a las aulas más empoderadas y con competencias profesionales renovadas, reforzadas o recién adquiridas que contribuyan a mejorar los procesos educativos que con tanta complejidad se presentan para lo próximo curso escolar.

En una conferencia de 1983, José Luis  Borges dijo que la creatividad está ligada a la adversidad:

“La felicidad es un fín en sí misma y no exige nada, mientras que él infortunio debe ser transformado en otra cosa”.

Sigamos este razonamiento y pensemos que la mayor potencialidad que tenemos como comunidad es transformar las carencias en virtudes, la pasión para movilizarnos y, por supuesto, la búsqueda incansable de la solución.

La creatividad será entonces nuestro recurso más valioso para transformar la escuela en tiempos de infortunio y vislumbrarla llena de oportunidades.

Fuente: https://ilvem.com/que-hay-de-nuevo-en-materia-de-creatividad/

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