Esta pregunta me surge desde que empezó el confinamiento. Y es que, podemos ver día tras día como se llenan las redes sociales o los grupos de whatsapp de padres, de información acerca de cómo podemos hacer para que los niños pasen el tiempo de la cuarentena de la forma más llevadera posible.

Entonces, es aquí cuando esta pregunta empieza a tener sus respuestas. Pues bien, es verdad que los niños nunca se han visto en esta situación y les puede resultar complicado de gestionar, pero esto no quiere decir que tengamos que saturarles de esas actividades o manualidades que tanto se están viendo, donde en la mayoría de casos, dicen cómo se tiene que hacer, dando un sólo punto de vista en el que normalmente, los niños no pueden dejar volar su creatividad.

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Además, al margen de que esas actividades, que prefiero llamar propuestas, sean las más acertadas o no, ¿tenemos que hacerlo cada día con los niños?, ¿y si les diseñamos un lugar, un espacio para que ellos creen por sí mismos? De esta manera, les vamos a dejar que desarrollen esa capacidad innata que tienen de descubrir, experimentar y manipular con objetos y materiales desde los más pequeños de la casa hasta los más mayores.

Con crear me refiero al sentido más amplio y profundo que se le puede dar. Crear con su cuerpo en el movimiento libre, crear en su juego simbólico o crear en sus diversas formas de expresión artística (plástica, musical, corporal…)¿Y cómo podemos contribuir a todo esto? ¡Diseñando ese ESPACIO DE CALIDAD del que hablaba antes! Hay que dejar claro, que en las casas no se cuenta con los mismos recursos de material y mobiliario como si de la escuela se tratase. Pero sí podemos intentar modificar y adaptar algunas.

Antes de nada, tenemos que pensar si los niños tienen en casa algún pequeño espacio de juego y exploración para ellos. Alguna zona del salón, su habitación, el pasillo…Si no es así, estaría bien poder crearlo para que todas estas ideas que voy a dar, sean más fácil de ponerlas en práctica.

¡Vamos allá! Debemos fijarnos en:

Luz y color

El color es un tema muy amplio para poder reflexionar sobre ello, pero lo más básico que debemos saber es cómo puede influir en los niños. Es preferible no juntar muchos colores llamativos y brillantes porque esto puede sobreestimularles. Jugaremos con tonos más pastel, blancos, negros o colores naturales (maderas, metales, plantas…)

Material

Por un lado la cantidad, cuanto menos, ¡mejor! Cuando hay demasiado, los niños pueden llegar a saturarse y esto hace que no se centren (dentro de su momento evolutivo) en aquello que quieren explorar.

Por otro lado la calidad, cuanto más natural sea, ¡mejor! Juguetes u objetos de madera (construcciones, utensilios de cocina), metal (boles, cucharas…), diferentes textiles… Es decir, una variedad y riqueza para que les pueda ofrecer varias posibilidades sensoriales. Entonces, ¿qué pasa si sólo tengo juguetes de plástico en casa? ¡No hay problema! Lo único que deberíamos cambiar sería reducir en la medida de lo posible las veces que se lo ofrecemos e incluir otros materiales de madera, metal, silicona… para eso los utensilios de cocina son un buen recurso.

Siempre mirando que sea un material seguro.

Presentación

Y todo ese material, ¿dónde lo ponemos? Lo ideal sería utilizar cestas (mimbre, tela, bambú…) para agruparlos y que quede más estético a la vista de los niños. O simplemente usar una estantería y poner en cada hueco uno o dos juguetes. De lo que se trata es de crear un espacio agradable de ver, acogedor, que no canse a la vista. Alfombras, lámparas pequeñas de mesa, plantas…ayudan a crear ese ambiente.

Accesibilidad

Los niños son los protagonistas de sus creaciones, pero si no están a su alcance, van a depender de nosotros para poder hacerlo. Como ya dije, no tenemos el mobiliario de una escuela, pero podemos contribuir en ello poniéndolo a su altura. Por eso las cestas son un buen recurso para poner en el suelo.

Toda esta información sobre cómo crear ese espacio, nos vale para todas las edades, lo único que tendremos que hacer es adecuar el material o juguetes al momento evolutivo en el que se encuentren. En el caso del juego simbólico, concretamente en las cocinitas, sería recomendable no abusar de las típicas frutas o comidas de plástico y cambiarlo por objetos naturales como piedras, piñas, pan rallado, palos… De esta manera, les abrimos un mundo de posibilidades al no estar estereotipado. Por ejemplo, una pera podrá ser la piedra o la piña, pudiéndole dar el uso que deseen.

¡Una imagen vale más que mil palabras! Os muestro cómo sería un espacio al transformarlo teniendo en cuenta las variables que anteriormente se mencionaron.

¿Qué os ha parecido? ¿Con cuál os quedaríais? ¿Alguna nos invita más a jugar y explorar que otra? ¿Cuál es más acogedora?

A los niños también les gusta que sus espacios estén cuidados, por eso debemos mirarlos con un sentido, con un respeto, como un lugar en el que van a crecer tanto por dentro como por fuera. ¡Podemos conseguirlo! Y seguramente que así no necesiten que “les llenemos” de esas manualidades a diario.

Algunos textos para ampliar la mirada

Si queréis conocer un poco más sobre esta propuesta, podéis revisar esta bibliografía. Nosotros siempre recomendamos el comercio local y de cercanía por lo que puedes ir a tus librerías de confianza. Pero si quieres hacerlo online, te facilitamos los enlaces:

Marta Fernández Alsina
¡Esta soy yo! Marta Fernández Alsina, Maestra de Educación Infantil con experiencia en el 0-3. Acompañando a los más pequeños a crecer, sentir, ser… Siempre aposté por la importancia de los espacios educativos, de su estética y belleza, por eso hice una pequeña formación en Diseño de Espacios Educativos. Y todas mis creencias sobre la infancia, mi mirada respetuosa y cercana, se multiplicaron por mil con mi maternidad. ¡Maravilloso!

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